El periodista deportivo Christopher Antúnez reflexionó sobre los dilemas del periodismo digital. Reconoció que la presión por el tráfico y los clics ha distorsionado la práctica informativa, obligando a los medios a lidiar con el interés en el morbo y la inmediatez versus la calidad. De todas formas, distingue en la responsabilidad del periodista en balancear ambas necesidades para brindar un producto de calidad.
Durante una charla con estudiantes de periodismo de la Universidad Diego Portales, el periodista digital Christopher Antúnez, editor de BolaVip, abordó la tensión entre ética y rendimiento en los medios digitales actuales, la lucha contra la figura del influencer deportivo y los desafíos actuales de la profesión. Aseguró que el afán por captar audiencia ha convertido al periodismo en “esclavo del algoritmo” y que, en ocasiones, “se inventan polémicas para mantener el tráfico”.
Una autocrítica desde adentro del periodismo digital
El periodista deportivo Christopher Antúnez, con experiencia en medios digitales como Goal.com, La Magia Azul o Radio La Clave, reflexionó sobre los desafíos actuales del oficio. Según explicó, la mirada desde fuera muchas veces desconoce la presión constante que enfrentan las redacciones digitales.
“Cuando uno está fuera de los medios siempre va a ser mucho más crítico de lo que somos nosotros mismos, eso está claro”, declaró, haciendo referencia a la visión del propio gremio hacia situaciones de conflicto para los periodistas. Ejemplo fue la polémica en torno a la portada de La Ultima Noticia sobre el infarto que sufrió en un partido homenaje el ex arquero de Universidad Católica y la selección, Patricio Toledo.
“Somos esclavos de Google”
Antúnez reconoció que la lógica digital y el algoritmo condicionan las decisiones editoriales. “Nosotros como medios digitales somos esclavos de algo que se llama Google. Tenemos que hacer tráfico, es así. Si yo hago una nota sobre el sistema táctico de Coquimbo Unido, van a entrar cinco personas”, comentó.
El periodista planteó que la necesidad de generar clics define qué temas se priorizan y cómo se titulan, lo que puede derivar en la banalización de los contenidos y en el recaer en tácticas que rozan el conflicto con la ética de la profesión.
La polémica como recurso
En su análisis más polémico, el periodista admitió que la presión por las métricas a veces lleva a los medios a forzar ciertos enfoques:
“Porque a veces nosotros inventamos las polémicas. Lamentablemente, y lo digo lamentablemente, somos prisioneros de la necesidad de tener un buen número.”
Según el estudio Algoritmos y noticias: Redes sociales como editores y distribuidores de noticias, las reacciones sociales en los primeros minutos permiten predecir la visibilidad futura de una noticia, lo que valida lo que menciona acerca de que el tráfico temprano tiene peso determinante.
Esta frase sintetiza el dilema ético que atraviesa al periodismo digital: equilibrar el compromiso informativo con la supervivencia dentro de un ecosistema regido por algoritmos y tendencias, donde las redes sociales, buscadores y algoritmos, funcionan como editores.
El ideal periodístico y la realidad

Pese a la autocrítica, el editor de BolaVip reivindicó el ideal del periodismo: “Tienes que tener un contenido de calidad para también después cuando te vayas a dormir, una noche digas, bueno, hice mi trabajo. Soñamos con el periodismo ideal, el periodismo investigativo, el que incomoda al poder”, declaró, dejando entrever que el foco basal del periodismo sigue siendo la brújula a seguir.
Sin embargo, reconoció que ese ideal muchas veces se enfrenta con la urgencia productiva de los medios digitales. “Un problema que lo van a tener ahora y siempre, ese, de la calidad versus la producción. Entonces la medida que se puedan combinar los dos es el ideal”, señaló.
Un desafío para las nuevas generaciones
El testimonio de Antúnez revela la contradicción que define al periodismo hoy en día: la necesidad de sostener la calidad informativa en un entorno dominado por el algoritmo. Su mensaje a los futuros periodistas fue claro: entender la lógica digital sin renunciar al rigor.






