Francisco Méndez, analista político, explicó que el éxito del Partido Republicano y del Partido Nacional Libertario entre los jóvenes recae principalmente en su comunicación estratégica en internet: “Yo creo que el porqué han logrado tener una llegada al joven, como pasó en Argentina también con Milei, tiene que ver con haber entendido el sujeto que se mueve en redes sociales (…) haber entendido el lenguaje de las redes sociales”.
Por Constanza Zambrano.
El estudio “De lo convencional a lo extremo: perfilando las bases de apoyo de la derecha chilena” realizado por la Fundación Friedrich Ebert (FES), demostró que la juventud apoya más a José Antonio Kast que a Evelyn Matthei. Las personas entre los 18-24 años prefieren al candidato presidencial con un 36,2% por encima de la ex candidata que alcanza solo un 11,7%. En el grupo de 35 a 44 años, el republicano también duplica a la economista con un 25,3%. Por su parte, la figura de Matthei es especialmente fuerte en grupos de edad avanzada como el de 55 a 64 años, donde alcanza un 18,6% sobre el 7,6% de Kast.

Antonio Arroyo, militante y fundador del Partido Nacional Libertario (PNL), analizó que este aumento de jóvenes más adherentes a partidos de la ultraderecha se debe a que “hay una fatiga con las ideas de izquierda en general. Por ejemplo, en Estados Unidos se habla del Black Fatigue, que es la fatiga de la población negra en Estados Unidos respecto a todo el tema woke, que tiene que ver con que ellos sean oprimidos y que la sociedad los tira para abajo”.
A partir de ello, Arroyo sostiene, según lo que ha observado en su círculo cercano y las redes sociales, que “la generación Z es una generación de derecha”.
El presidente de la juventud de la Unión Demócrata Independiente (UDI), Mauricio Cárdenas, apoyó la visión de Antonio Arroyo: “Hay mucha decepción en cuanto a los jóvenes respecto a la política, pero específicamente en los que hoy nos gobiernan. (…) No pudieron cumplir las promesas o simplemente cuando se llegaron a explicar mejor cuáles eran sus propuestas, sus pensamientos, sus ideas, los jóvenes se dieron cuenta de que no les beneficiaban en lo más mínimo”.
El militante del PNL, Matías Martínez, añadió que el creciente apoyo de este grupo de la población también es a causa de que el Gobierno “ha dejado de lado las necesidades prioritarias de la ciudadanía como la seguridad, la salud, el tema migratorio o económico para enfocarse en las luchas de los colectivos progresistas”.

La fragmentación de la derecha
No solo los partidos de izquierda han perdido adherentes jóvenes en el panorama actual. La derecha tradicional, como Evópoli o Renovación Nacional, también se ha visto afectada por este fenómeno social. Según el estudio de la Fundación Friedrich Ebert, esto ocurre porque en Chile ahora existen dos tipos de derechas: la convencional y la ultraderecha.
La razón de ello, en palabras del académico Cristóbal Rovira Kaltwasser en el seminario de presentación del estudio, es que en el último tiempo “la derecha chilena está viviendo una creciente fragmentación, con similitudes a procesos observados en Europa o América Latina”.
Matías Martínez argumentó que prefiere al Partido Nacional Libertario por sobre los partidos de centroderecha porque “el problema que han tenido ellos es que se han olvidado de los principios y las ideas fundamentales de raíz que nos hace ser de derecha y eso para una buena parte de la juventud es muy poco atractivo. Ellos más bien se han sumado a la lógica acuerdista, entreguista y eso es algo de poca conexión con la base militante”.
Los resultados de la investigación de la Fundación Friedrich Ebert concuerdan con lo expresado por el joven militante, ya que la mayoría de los participantes que se alinean más con la ultraderecha cree que la derecha tradicional perdió su identidad y la califican como “cobarde” por negociar con otros sectores.

Al consultarle al respecto, el presidente de la juventud de la UDI afirmó que, desde su partido, reconocen que hay distintos tipos de derecha actualmente: “Sin duda hoy existen distintos tipos de derecha, la más tradicional, la de Johannes Kaiser, la de José Antonio Kast, pero bajo ninguna circunstancia creo que hay una extrema derecha”.
También negó que la UDI haya sido afectado por el crecimiento de la juventud chilena apoyando a la ultraderecha: “Si vamos viendo juventudes en cuanto orgánica, estructura, participación, más allá de la votación misma, las nuevas generaciones de la UDI son los que tienen el mayor número de adherentes y, por supuesto, también la juventud más activa a nivel nacional“.
El analista político, Francisco Méndez, detalló que este fenómeno político podría ser algo momentáneo: “Yo si fuera Nacional Libertario no me esperanzaría mucho, si fuera de izquierda no me asustaría tanto tampoco. (…) No creo que en el futuro haya grandes hordas del Partido Nacional Libertario, como hubo de nazis en la época de 1930. Creo que todo es mucho más líquido y mucho más momentáneo, por eso yo me preocuparía por el Partido de la Gente”.
Un caso es el de Vicente Moya, que apoya a José Antonio Kast en la segunda vuelta presidencial porque en su opinión, “es lo menos malo que hay, yo prefiero otro tipo de candidatos, pero es lo que hay… Hay que apoyar lo que tenemos”.
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