El defensor de 35 años, fundamental en la clasificación de Haití a la Copa del Mundo 2026, jugó en la Primera B chilena entre 2017 y 2021.
Suena el pitazo final, Haití vence a Nicaragua y logra volver a la Copa del Mundo tras 36 años de ausencia. El defensor de Liga de Quito, Ricardo Adé, llora en el piso.
Es que su historia es compleja; una falsa prueba en un club de Tailandia lo tuvo viviendo en la calle, luego volvió a jugar en su país natal, posteriormente probó suerte en Estados Unidos, sin embargo, el punto de inflexión estuvo en Chile.

Su llegada a Chile
Ricardo Adé en 2017 llegó a Santiago Morning, equipo emblemático que disputaba la Primera B. Su arribo al fútbol nacional de inmediato causó impacto.
Así lo relata Cristóbal Cáceres, exjugador del ‘chago’ y amigo de Adé: “Él llega del Miami United, ese equipo tenía relación con los dirigentes de Santiago Morning” recuerda.
“Era desconocido, ver a un jugador haitiano era raro, pero desde el minuto 1′ marcó diferencias, sobre todo en lo físico. Hablaba un español no muy fluido, pero se adaptó rápido al chileno” reconoce.

Pese a la barrera cultural e idiomática, el zaguero no tuvo mayores problemas para incorporarse a la dinámica de su nuevo camarín.
“Se le dio muy fácil, nosotros también lo recibimos de buena manera, obvio que con algunas bromas chilenas, pudimos incluirlo muy rápido en el grupo. Fue tan así, que nos dio para relacionarnos afuera de la cancha” relata Cáceres.
El actual futbolista de San Marcos de Arica forjó una cercana amistad con el jugador caribeño.
“Se dio lo típico, salir a comer, hacer asados. Siempre fue uno más, no era nada nuevo, nada raro para nosotros, eso también le sirvió porque llegó acá solo, no tenía familia, no tenía amigos, entonces fuimos nosotros su familia” comenta.
Su primera entrevista
Con poco español y muchos sueños en la maleta, Adé llegaba a un club emblemático como Santiago Morning, suceso que despertó el interés mediático.
Pablo Sepúlveda, editor del sitio PrimeraBChile, realizó la primera entrevista que otorgó Adé en su llegada al país.
“Yo fui a entrevistarlo específicamente por el tema del idioma, me llamaba la atención que un haitiano viniera a jugar y me hizo mucho ruido cómo conversaba con sus compañeros” cuenta.
“Hablé en inglés con él, me dijo que se las ingeniaba, que habían algunas palabras que eran más o menos comunes, el fútbol también tiene un lenguaje común” sostiene.
En dicha entrevista, el jugador cuenta que el difunto Hernán ‘clavito’ Godoy, quien fue su entrenador en Santiago Morning, le hablaba en francés durante las charlas de camarín: “Habla francés conmigo, fue el primero en venir y hablarme, es un gran entrenador” afirmó en dicha oportunidad.
De ‘microbusero’ a ‘carabelero’
En febrero del 2019, Ricardo Adé llegó a Magallanes siendo completamente otro. Ahora era un jugador connotado en el ascenso y, por sobre todas las cosas, manejaba el español.
Andrés Reyes, compañero del actual jugador de Liga de Quito, rememora los primeros días de Adé en el ‘manojito de claveles’: “Era un muy buen compañero, buen profesional, nos hicimos bastante amigos” señala.
“De hecho tuvimos una conversación hace poco, antes de la semifinal de la Copa Libertadores. Tengo muy buenos recuerdos de él como persona” agrega.
“Hablaba perfecto español, antes en Estados Unidos había aprendido algo del idioma. Acá habían algunas palabras que no entendía, pero se comunicaba bien” asevera.
Reyes, que en aquel entonces era uno de los referentes del conjunto ‘carabelero’, comparte detalles de la estrecha relación que cultivó con el haitiano.
“Él andaba en metro, entonces yo lo pasaba a buscar y obviamente que salía su almuerzo, de repente comida chatarra, pero muy poco, nosotros éramos las malas juntas” sostiene
“Armamos una linda amistad, siempre el uno al otro deseándole lo mejor” añade.
El otrora capitán de Magallanes comparte detalles sobre la última conversación que sostuvo con el futuro mundialista.
“Me topé a su representante, que somos amigos en común, me mandaron un audio desde el hotel de concentración, ahí le dije que le vaya bien, pero muy breve” relata.
“Siempre nos saludamos para los cumpleaños, ahora no le he escrito porque siento que debe estar todo revolucionado con la clasificación, pero pronto le voy a escribir para felicitarlo” promete.






